Cristina Kirchner será operada este jueves en el Sanatorio Otamendi

3 minutos de lectura

Bajo un secreto rotundo, este miércoles por la noche en el sanatorio Otamendi se realizaban los preparativos finales para recibir a la vicepresidenta Cristina Kirchner, quien este jueves será sometida a una histerectomía completaun vaciamiento del aparato reproductivo.

La vicepresidente llegó al centro médico poco después de las 6.30. La operación es programada, y no responde a ninguna emergencia médica. Si todo sale como está previsto, permanecería internada entre tres y cinco días, en coincidencia con el tramo final de la campaña electoral para las elecciones del 14 de noviembre.

La histerectomía es una intervención quirúrgica mediante la cual se extirpa el útero, y eventualmente también los ovarios y las trompas de Falopio.

Las causas habituales por la cuales se suele hacer este tipo de cirugías pueden ser benignas o malignas: engrosamientos del endometrio, endometriosis, dolor pélvico crónico, presencia de fibromas o la detección de cáncer en alguna de las zonas del útero o las trompas de Falopio.

En el caso de la vicepresidenta, no trascendieron los motivos médicos para la intervención.

Sin embargo, los médicos tendrían en cuenta los antecedentes familiares: en enero de 2014, y después de practicarle una biopsia que reveló un cáncer de endometrio, la madre de Cristina, Ofelia Wilhelm, había pasado por una intervención similar, también en el Sanatorio Otamendi de la Recoleta, lugar habitual de atención médica de la familia Kirchner.

La evolución posoperatoria depende de la envergadura de la cirugía, que está determinada por la enfermedad de base, el estado clínico de la paciente, la técnica utilizada en la cirugía y las eventuales complicaciones intra o posoperatorias.

Respecto de Cristina, en el Otamendi prevén una internación de entre tres y cinco días, luego de los cuales la vicepresidenta podría ir reincorporándose gradualmente a sus actividades habituales, para alcanzar su rutina de actividades y trabajo habitual dentro de unas tres semanas.

Hace un mes, el 2 de octubre, Cristina se había hecho chequeos en el mismo sanatorio, que según sus voceros habían resultado normales.

Sin embargo, en alguno de esos estudios se habría detectado alguna anormalidad, cuyo análisis terminó decidiendo a los médicos para realizar la cirugía de este jueves.

La planificación de la cirugía fue realizada bajo absoluta reserva. Hasta este miércoles por la noche, ninguno de los colaboradores cercanos de la vicepresidenta tenían información respecto de la intervención, y mucho menos del diagnóstico que decidió a los médicos a realizarla.

En horas de la tarde, la noticia llegó a algunos directivos del Otamendi, que activaron la reprogramación de otras intervenciones para asegurar un quirófano desocupado para la mañana, y una guardia de todas las áreas y especialidades para responder ante cualquier necesidad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *